Como pasante de Runa, he estado expuesta constantemente a la increíble astucia y sabiduría de la naturaleza. En el último proyecto Stephanie y yo tuvimos que remojar semillas de Guayusa en ácido sulfúrico para empezar el proceso de germinación. Mientras el pungente olor del ácido entraba en mi nariz, pregunté a mi compañera cómo es posible que este proceso ocurra en la naturaleza ya que a: la existencia de ácidos potentes en la naturaleza es muy baja y b: es contraproducente que las semillas requieren un mecanismo tan complejo para germinar. La respuesta de mi compañera ejemplifica perfectamente la inteligencia natural. La mayoría de las especies Ilex producen bayas que contienen las semillas, los pájaros al ingerir estas vallas actúan como portadores de ellas y es gracias al ácido de sus estómagos que las semillas empiezan el proceso de escarificación. Lo que nosotros estábamos intentando hacer era simplemente replicar la relación simbiótica entre las aves y las semillas.

 

 

Durante el proceso vimos el color terroso de las semillas de guayusa desprenderse, enseñándonos a apreciar como el trabajar con la naturaleza es una obra de arte en todas sus etapas. Las semillas fueron plantadas en invernaderos y ansiosamente esperaremos durante seis meses a ver si hemos logrado replicar exitosamente la interacción entre ave y semilla para su germinación.

 

 

Isabela Mascaró

Spring 2017

 

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